Punta Cana es uno de los destinos favoritos de los dominicanos para estancias cortas. No cuenta con un centro propiamente dicho, pero dispone de una serie de coloridos bungalows de madera. Casi todos los hoteles se han construido manteniendo el estilo caribeño. Por supuesto, la isla goza de bonitas playas salpicadas de cocoteros, ¡pero hay mucho más por descubrir!
Parque Manatí es una atracción excepcional situada en Bávaro, Punta Cana. Explore los jardines de excepcional belleza, rebosantes de orquídeas silvestres y otras plantas tropicales. Acérquese a una variedad de animales autóctonos de República Dominicana y alrededores. Aproveche la oportunidad y ¡vaya a nadar con los delfines! El parque también dispone de una reproducción de un pueblo taíno tradicional en homenaje a los habitantes originarios de la isla.
Ctra. Manatí, z/n, Bávaro/Higüey
La Romana es un pueblo encantador con un ambiente típicamente dominicano. El susurro de los campos de caña de azúcar se superpone al mar esmeralda de fondo, con los ritmos del merengue que trae una agradable brisa de los innumerables y pequeños restaurantes. Puede hacer una excursión en barco a la isla vecina de Catalina o a la bonita Saona, parte del Parque Nacional del Este, una reserva natural con una fauna y flora únicas. Entre otras cosas, Saona ofrece refugio a tortugas y aves marinas.
Altos de Chavón es una experiencia en sí misma. El hogar de muchos de los artistas dominicanos está principalmente construido sobre una piedra de coral, siguiendo el estilo renacentista italiano. El pueblo está lleno de tiendas de arte y restaurantes que sirven una comida deliciosa. Su ubicación, sobre una altura en la orilla del río Chavón, garantiza unas vistas impresionantes.
El edificio más llamativo de la ciudad de Higüey es la Basílica de Nuestra Señora, también llamada La Altagracia. Según cuenta la leyenda, se le apareció a una jovencita una figura de la Virgen María que de repente desapareció. Poco tiempo después se encontró la imagen en un naranjo que estaba en flor, ¡fuera de temporada! Allí, se construyó La Altagracia. Gracias en parte a este milagro, cientos de peregrinos visitan Higüey cada 21 de enero.
La península de Samaná en el norte, y la ciudad del mismo nombre, demostrarán de una vez por todas que todos esos folletos vacacionales no mentían: bonitas playas de arena hasta donde alcanza la vista. ¡Un lugar fantástico para pasar el día! Samaná es también el punto de salida de una travesía en barco para avistar ballenas los tres primeros meses del año.