Aruba con su animada y céntrica capital de Oranjestad parece estar hecha para el turismo: condiciones fantásticas y una población amable. Aún así la tierra de playas tiene más tesoros inesperados:
El 2 de septiembre de 2005, una pequeña catástrofe sacudió Aruba: su puente natural de 30 metros de largo y 10 m de alto, la atracción turística más famosa de Aruba, se hundió. El puente había sido creado por la erosión de las olas sobre las rocas, y fue esa misma fuerza la que, junto con el viento, finalmente erosionaron la estructura hasta que se vino abajo. Si se encuentra por la zona, aún puede observar los restos del Puente Natural y también un puente nautral más pequeño.
Se trata de una de las maravillas más increíbles de la naturaleza: la transformación del huevo en gusano, más tarde en capullo y finalmente en mariposa. En la Granja de mariposas de Aruba, donde revolotean entre 500 y 800 de estas elegantes criaturas de todo el mundo, puede aprenderlo todo sobre ellas. ¡Admire de cerca su belleza!
Juancho Irausquin Boulevard, Oranjestad
Piratas, filibusteros, bucaneros. Cuando se está dentro de las cuevas de Aruba, no hace falta mucho esfuerzo para imaginarse que aquí se escondían piratas como Captain Kid. Hay muchas cuevas entre las que puede elegir. La gruta de Lourdes, por ejemplo, se encuentra en Seroe Pretoe cerca de San Nicolás. Si es un poco más osado, visite las cuevas en Guadirikiri, en las que el sol se filtra a través de dos grutas interiores para crear una de las escenas más fotogénicas de Aruba. ¿Se atreve con algo más? Esta cueva también dispone de un pequeño túnel de 45 metros, hogar de cientos de murciélagos. Sin embargo, la cueva más famosa de todas es la Cueva Fontein por sus pinturas en las paredes realizadas por los indios arawak, los primeros habitantes de la isla.
La denominación de Aruba procede de una leyenda que dice que en la isla se podía encontrar oro ruba, que significa oro rojo. El oro rojo nunca apareció, pero el amarillo se descubrió en la isla en 1824. Si quiere hacerse una idea de estos gloriosos días, visite una de las minas de oro desiertas de Bushiribana. Puede que hoy no sean más que ruinas, pero en su día produjeron más de 3 millones de libras de oro.
Antiguamente, no sé sabía qué tipo de amenaza podría estar tramándose en el horizonte entre el cielo y el mar. Para protegerse, los ciudadanos de Aruba construyeron el Fuerte Zoutman, en 1796. Al fuerte, el edificio más antiguo de Aruba, le acompañó la Torre Willem III en 1868. Tras una restauración en 1974, alberga el Museo Histórico de Aruba.
La ubicación de la Capilla de Alto Vista es verdaderamente espectacular: una colina de piedra caliza que se alza más de 70 metros sobre la rocosa costa septentrional. Los indios pusieron los primeros cimientos de la pequeña iglesia pero ésta iba a experimentar muchos cambios con el paso de los siglos. Hoy en día, la extraordinaria pequeña estructura goza de una belleza sin precedentes y es un famoso destino de peregrinación. Se puede llegar a este lugar de paz y meditación por una carretera con curvas marcada con cruces blancas que simbolizan la Vía Dolorosa.
Puede que Aruba sea una isla seca, pero esto no impide que las aves migratorias hagan aquí una parada en el camino a su destino final. La Reserva ornitológica de Bubali cuenta con dos refugios artificiales interconectados. Con binoculares, puede pasarse horas observando de cerca a la garza imperial, la gran garza blanca, el rayador negro, gallaretas, cormoranes y muchas especies de patos. Se ha construido una torre de observación para tener mejores vistas.
Uno de los mayores misterios de Aruba es cómo se crearon las formaciones rocosas de Ayo en las que se alojaron los indios arawak, los primeros isleños. Parece como si una fuerza mágica hubiese amontonado estas rocas en estos entornos exclusivamente arenosos. Incluso hoy, los geólogos no pueden explicar cómo ocurrió.